Eduardo Sanabria: Canta y predica en los lugares más recónditos de Argentina

Estar delante de una gran audiencia o debajo de un árbol en medio de la nada, para el pastor y cantante tropical Eduardo Sanabria, significa una oportunidad de predicar el Evangelio sin ningún problema. Ahora en una de sus giras por el Norte argentino, habló con TDMPRODUCCIONES sobre su trayectoria y sus planes.

Mientras se encuentra en medio de una Gira de Invierno, que lo lleva por las provincias de Mendoza, San Juan, La Rioja y Córdoba, Sanabria se encuentra celebrando su primera década con la música cristiana tropical, con ya tres discos en su haber.

Es oriundo de Rafaela, Santa Fe y nació en un humilde hogar en Villa Dominga, lugar donde reside actualmente. Éste se transformó en su punto de partida para innumerables giras de música y predicación que lo hicieron recorrer gran parte del territorio argentino.

«Provengo de una familia extremadamente humilde; mi madre era analfabeta, y nos alimentábamos del basural», recuerda. Y no es que tiene un gran pasar económico: Sigue trabajo de plomero, profesión que alterna con la labor ministerial.

«Lo que se logró hasta ahora fue por la ayuda divina. Muchas veces me privé de cosas, para conseguir pistas, grabar, reproducir; diez años de trabajo constante, sin prisa y sin pausa. Dios es bueno y misericordioso», reconoció.

Sanabria decidió incorporar en su repertorio canciones «de antes», coritos, ya que «hoy en las iglesias los jóvenes se dedican más a los temas modernos, muchos aprendidos de autores del exterior. Pero muchos hermanos más grandes desean volver a cantar canciones de «campaña», y eso es lo que hice en el disco «Este avivamiento».

Antes de conocer al Señor,  Eduardo era conocido en el ambiente de la música tropical, participando en grupos de cumbia con una formación avalada por el Sindicato de Músicos de Rafaela, pero en1991 tuvo un accidente y eso cambió su futuro.

Desde ahí, empezó una larga carrera hasta que en 2007 sintió el llamado al pastorado, lo que se concretó en el 2009 en la ciudad de Rosario. La presentación de su primer disco tampoco pasó desapercibida: Fue en el Broadway de la ciudad santafecina. «Fue una experiencia hermosa, pero estar en contacto con la gente, tomar un mate en medio del campo, compartir un plato de tallarines bajo una algarroba, y hablar del evangelio como lo hacía Jesús, no tiene comparación».

«Para predicar no se necesita ser rico, tener todos los medios como a veces uno pretende», aseguró. «Nosotros hemos salido con casi nada de recursos, sin sabes si íbamos a volver, pero siempre confiando en la misericordia de Dios».

Otro punto saliente es que «no vamos una sola vez a cada ciudad o pueblo. Siempre volvemos. Eso nos da paz y seguridad. Llevamos algo importante y Dios nos llamó a sembrar a través de la música, de la palabra y del acompañamiento».

Las invitaciones se siguen multiplicando. «A veces no nos dan los tiempos. Tenemos una iglesia que ministrar. Pero la gente nos llama para que los visitemos. Pero es mucho lo que le debo a mi Señor. Él me rescató de lo peor de mi vida. Pero como dice su Palabra, Él eligió a lo vil de la tierra, a lo despreciado, para asombrar a los sabios y entendidos».

«Dios me sacó del basural, de comer igual que los cerdos. Soy un testimonio vivo de que Dios cambia, bendice, transforma y sana, el cuerpo, el alma y el espíritu», subrayó. «Ahora no me importan los kilómetros que tenga que recorrer, solo hacer lo que el Señor me pide». (tdmproducciones)

Si querés conocer más sobre Eduardo Sanabria: https://www.facebook.com/eduardo-sanabria-171137722963117/

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