«Envíame a donde tenga que ir» – Reflexión del pastor Carlos Wlasiuk

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Dice la BIblia en Hechos 8: 26-39. «Un ángel del Señor le dijo a Felipe: «Ponte en marcha hacia el sur, por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza.»  Felipe emprendió el viaje, y resulta que se encontró con un etíope eunuco, alto funcionario encargado de todo el tesoro de la Candace, reina de los etíopes. Éste había ido a Jerusalén para adorar y, en el viaje de regreso a su país, iba sentado en su carro, leyendo el libro del profeta Isaías. El Espíritu le dijo a Felipe: «Acércate y júntate a ese carro.» Felipe se acercó de prisa al carro y, al oír que el hombre leía al profeta Isaías, le preguntó:

—¿Acaso entiende usted lo que está leyendo?

—¿Y cómo voy a entenderlo —contestó— si nadie me lo explica?

Así que invitó a Felipe a subir y sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente:

«Como oveja, fue llevado al matadero; y como cordero que enmudece ante su trasquilador, ni siquiera abrió su boca.
Lo humillaron y no le hicieron justicia. ¿Quién describirá su descendencia? Porque su vida fue arrancada de la tierra.»

 —Dígame usted, por favor, ¿de quién habla aquí el profeta, de sí mismo o de algún otro? —le preguntó el eunuco a Felipe.

Entonces Felipe, comenzando con ese mismo pasaje de la Escritura, le anunció las buenas nuevas acerca de Jesús. Mientras iban por el camino, llegaron a un lugar donde había agua, y dijo el eunuco:

—Mire usted, aquí hay agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado?

Entonces mandó parar el carro, y ambos bajaron al agua, y Felipe lo bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor se llevó de repente a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, pero siguió alegre su camino».

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos muestra los comienzos y la expansion del cristianismo; cómo se establecieron las iglesias y cómo crecieron. Esto fue hecho por medio de  la predicación del Evangelio y la salvación de las almas.

Tambien vemos como los que creían en Cristo como el Salvador, lo confesaban por medio del bautismo. Desde el día de pentecostés, declararon y fueron bautizados como 3 mil. Fue un paso de obediencia.

Todo el que cree debe obedecer al Señor. Muchas veces no entiendo a presonas que dicen «soy un hijo de Dios, soy salvo» pero no le obedecen.

Es más, cuando un verdadero creyente desobedece y comete un pecado, hay algo que no les deja tranquilos… el Espítitu Santo.

Las desobediencia a sabiendas, conociendo la verdad es algo muy grave.

Los creyentes obedecían y daban el primer paso que es bautizarse. Decir a los que nos ven, lo que en el interior está pasando.

Eso es lo que le pasó al etíope, ya que creyó en Jesús y se bautizó. No debemos esperar que el Señor «nos revele» cuando es el momento de obedecer o esperar ser perfectos para hacerlo. El primer paso de obediencia es el bautismo.

Dice la palabra de Dios, que luego este hombre siguió gozoso su camino. Era un hombre de un poder adquisitivo muy importante como para poder comprar un libro de Isaias pero no tuvo problemas en bautizarse en un poco de agua que encontraronpor allí.

Felipe fue uno de los siete diáconos elegidos por los apóstoles. Porque en la Iglesia habían muchos problemas como pasa hoy en día.

En la iglesia hay problemas chicos que a veces nos encargamos de agrandarlos y hay problemas grandes.

Cuando Dios llamó a Felipe para ir a Samaria, el podía hacerse negado a ir porque estaban los enemigos. Pero Felipe no presentó ninguna excusa, ni se opuso al Señor.

Dios tenia un plan preparado.  Hay que saber lo que quiere el Espíritu Santo, y Él es el que dispone. Tenemos que estar dispuestos a que nos cambien aún los planes que tenemos organizados. Porque el Señor nos puede decir «tenes que ir a otro lugar».

Tenemos que estar dispuestos a que Dios nos cambie los planes. Dios tiene un ministerio para ti, tene un trabajo para que hagas por eso tienes que estar atento a su voz.

Felipe no lo puso ninguna excusa. El pasó de predicarle a miles de personas a una sola en el desierto.

Dios es el director de la obra y el que traza las estrategias. No es la fama ni la cantidad de gente lo que nos debe motivar sino la dirección clara del Señor en nuestras vidas.

La grandeza en el servicio esta en obedecer lo que Dios nos pide. Si obedecemos en fe y con humildad seguramente el Señor va a bendecir nuestro esfuerzo. No podemos hacerlo a nuestra manera, como nos parece.

A pesar de que el etíope tenía una reconocida posición social, también necesitaba la salvación. No debemos sentirnos menos o más por nuestra condición.

No trates de huir de Dios. No esperes que Dios te hable como en las películas con una voz gruesa desde el cielo. Él te habla por tus pensamientos, a través de su palabra, por una persona.

Dios habla tan claro que no nos deja ninguna duda que es él.

Como a Felipe, Dios puede estar pidiéndote que te acerques al carro. Que hagas algo que comunmente no harías. Que vayas a predicar a donde nunca entrarías.

Que nuestra oración sea «Señor, envíame a mi a donde tenga que ir». Muéstrame lo que tengo que hacer.

wlasiukJuan Carlos Wlasiuk – Pastor de la Iglesia Bautista Melipal, Bariloche, Argentina.

Usado con permiso.

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1 respuesta

  1. josejabier rodriguez hernandez dice:

    Sabe pastor yo tengo un problema muy grande yo quiero servir a mi señor jesus pero mi pecado no me deja y me siento mal quiero servir a.dios predicando su palabra de corazon le he pedido a dios que quite mi pecado de enfrente pero siento que no me oye tal vez necesita una liberacion podra ayudarme

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