«Jesús en nuestra familia» – Reflexión del pastor Juan Carlos Wlasiuk

familia Dice la Biblia en Marcos 1: 29-31: «Al salir de la sinagoga, vinieron a casa de Simón y Andrés, con Jacobo y Juan. Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía«.

Jesús se preocupa por el individuo pero también por su hogar y sus cosas. ÉL vino a buscar lo que se había perdido. El poder de su presencia es para todo aquel que decide invitarle a su casa, a su hogar.

En la vida de Pedro, Jesús pudo ministrar su poder, su amor y misericordia. Por eso para tener la presencia de Dios, hay ciertas cosas que no debemos olvidar.

La adoración que trae su presencia: En el relato, cuenta que era sábado y ellos fueron a la sinagoga, al lugar donde podían encontrarse con otros para aprender de Dios. Jesús fue a adorar pero también para enseñar.

Cuando lo adoramos, su presencia viene a nuestra casa. Su presencia trae esperanza y bendición al hogar: Cuando Él entra, entra la bendición. En este caso, al llegar Jesús, la gente lo conoce y le comparten sus problemas.

Cuando lo invitamos, su respuesta es inmediata como su toque de amor y autoridad. El no es irrespetuoso en el hogar, el no va a hacer nada por su cuenta, sino que ayuda cuando se lo invita.

Jesús nos bendice y espera que le sirvamos.

Cuando Él entró a la casa de la suegra de Pedro y la sanó, ella no quedó solo con la sanidad recibida sinó que sirvió al Maestro. Esta es la hermosa bendición de invitar a Jesús en tu vida, a tu casa, a tu hogar.

Es la hermosa bendición de compartir con hermanos la presencia de Dios. «Porque allí envía el Señor bendición y vida eterna».

Cuando tenemos esta experiencia de que él nos visite, y nos sane, como consecuencia le servimos, al Señor y a nuestros hermanos.

Amén.

(Puedes escuchar o descargar el mensaje completo desde el siguiente enlace)

wlasiukJuan Carlos Wlasiuk – Pastor de la Iglesia Bautista Melipal, Bariloche, Argentina.

Usado con permiso.

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