Dante Gebel responde por redes: «Mi vida privada no es un reality y no le interesa a nadie»
Dante Gebel, reconocido pastor y comunicador, compartió recientemente en sus redes sociales sus reflexiones sobre la exposición de su vida privada y su decisión de mantener un bajo perfil en cuanto a la publicación de fotos familiares. A través de sus expresiones, dejó en claro su postura respecto al impacto que las redes sociales pueden tener en la privacidad y la inocencia de sus hijos.

«Hace algunos años publiqué un par de fotos con ellos y no faltó el ‘profeta’ que los maldijo por sus nombres propios, diciendo que morirían prematuramente, por la razón que su papá (o sea, yo) no quiso aceptar una invitación para predicar en su país. Fue él mismo delirante e inconsciente, que predijo que caería un meteorito sobre River Arena y morirían todos quemados», disparó.
Gebel sostiene que ha decidido mantener un bajo perfil en cuanto a su vida privada, especialmente en la publicación de imágenes familiares, debido a la crueldad y los comentarios hirientes que a menudo se presentan en las redes sociales. Explica que las críticas no son solo superficiales, sino que pueden ser potencialmente dañinas para los niños, quienes aún no son conscientes del alcance de su exposición mediática.
“Desde hace algunos años, solo muestro aquello que tenga que ver con el trabajo, las giras, River Arena, la radio, la televisión, los libros; pero desde hace un buen tiempo, en mis perfiles, YA NO HAY FOTOS de mi vida privada o familiar, ni las habrá«, remarcó.
Además, Dante hace énfasis en que esta decisión es estrictamente personal y no una recomendación para otros. Reconoce que la vida pública es parte de su propósito y su llamado, pero la vida privada es algo que prefiere mantener en el ámbito personal.
“No estoy diciendo que los demás deberían hacer lo mismo; esta es una decisión estrictamente personal«, sostiene.
El pastor también reflexiona sobre los comentarios negativos que recibe en redes, calificando a ciertos sectores religiosos como responsables de un odio sin filtros y de un cinismo tóxico. Afirma que, aunque puede capitalizar esos comentarios desde su entrenamiento y experiencia, no está dispuesto a exponer a sus hijos a ese tipo de imprudencias.
“Lamentablemente, el ‘evangélico promedio’, goza de una impunidad absoluta para adjetivar sin el mínimo temor o respeto; capaz de escribir: ‘Que gordo (o flaco) está tu hijo’, ‘Debe ser un vago’, ‘Que narigón’, ‘Te salió corto de vista’, ‘Seguro vive de los diezmos’, o la dulce frase: ‘¡Vas a arder en el infierno como tu padre!’», enfatizó.
Gebel concluye con una reflexión sobre la autenticidad en las redes sociales, donde destaca que no está obligado a mostrar su vida privada solo para dar ejemplo o generar contenido.
“El testimonio, no se construye en Instagram, se forja en secreto y no se expone, solo se deja ver orgánicamente.”
(TDMPRODUCCIONES)



