«¿Qué pide Dios de nosotros?» – Reflexión del pastor Carlos Wlasiuk

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En el año 1979 Jim Jones, líder de una pequeña secta llamada Templo del Pueblo, creció muy rápidamente. Al ser controlada por el estado, se trasladó desde los Estados Unidos a Guayana, un pequeño país de América del Sur. El final de la historia es terrible, ya que Jones y más de 900 de sus seguidores se suicidaron juntos al verse cercados por los investigadores. Estos jóvenes eligieron un líder equivocado.

Dice en 1° de Reyes 19: 19-21 – «Partiendo (Elías) de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí, y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?. Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía».

En la Biblia encontramos a Eliseo que siguió a Elías y nos dejó un buen ejemplo que podemos imitar. Es muy importante encontrar al líder  que necesitamos y que no nos defraude.

Jesús es ese líder, la persona correcta. ¿Qué es lo que nos pide?.

Nos pide que rindamos nuestras vidas a Él de una manera completa y continúa. Darle parte de nuestro tiempo, de nuestras fuerzas, de nuestra atención y corazón no es suficiente. El nos demanda todo.

Necesitamos tener una vida de servicio. Hay que estar listo y atento a su llamado. A veces creemos que con solo estar dos horas en la iglesia es suficiente. Dios nos llama a servir comenzando desde las cosas pequeñas y simples. Eliseo nunca hubiese llegado a completar su ministerio si solo le hubiera dedicado un par de horas al llamado de Elías.

Necesitamos ser llenos del Espíritu Santo. Esto es para poder ser usados por Dios, ser útiles a otros y influir permanentemente a nuestro entorno. No depende de nuestras fuerzas, ingenio o capacidad intelectual.

Por eso, debemos dar y rendir nuestras vidas al Señor. Decirle «¿Qué quieres que haga?. Quiero servirte y ser llenos de el Espíritu Santo para que me uses». Y de esta manera verás que Dios te revelará que hacer.

Rindamos nuestras vidas a Dios con alegría. Es un privilegio ser «empleados» por Él. Tengamos una vida de servicio y seamos llenos del Espíritu Santo.

wlasiukJuan Carlos Wlasiuk – Pastor de la Iglesia Bautista Melipal, Bariloche, Argentina.

Usado con permiso.

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